Octavio López
Irapuato, Gto., 04 de julio del 2026. –
Cuando la mayoría de los reflectores apuntan a las estrellas mas grandes dentro del futbol y de esta copa del mundo, surgen figuras distintas en los escenarios más impensables uno de ellos es el de Josimar José Évora Días mejor como “Vozinha” el portero de país insular ubicado en el océano Atlántico, frente a la costa occidental de África llamado “Cabo Verde”.
Vozinha jugo su primer mundial a los 40 años junto con su selección, fue elogiado, reconocido y admirado por todo el mundo. Fue fundamental para Cabo Verde en el trayecto que tuvieron en la justa mundialista y firmo una actuación inolvidable pese a que el día de ayer cayeron en los 16vos de final ante Argentina.
Parecería que el mundo simplemente se olvida de las selecciones después de ser eliminadas, a menos que sea tu país, pero con Vozinha y Cabo verde ocurrió algo simplemente distinto, el apoyo hacia su portero y hacia el país estaba mas vivo que nunca, miles de personas ajenas a toda la comunidad caboverdiana estaban alentando a esta selección, estaban sintiendo los colores, festejando su clasificación, sus goles y por más increíble que parezca, estaban gozando después de la eliminación, porque la identidad que se generó desde Vozinha es algo de reconocerse.
No le basto a Vozinha haber dejado en 0 a España, conseguir un empate contra Uruguay y contra Arabia Saudita, si no que el día de ayer figuro nuevamente y se convirtió en la pesadilla de Argentina, sabemos que el resultado no le favoreció, pero Vozinha gano más de lo que perdió. Un arquero que fue electricista y que pasa sus vacaciones enseñando voleibol de playa en su país, cumplió su sueño de enfrentarse a Messi y además llevarse el reconocimiento del astro argentino.
Vozinha se consolido como una de las figuras de su país, gracias a su historia y su constancia desde que era pequeño, a la manera en la cual supo contraponerse a la adversidad y salir adelante. Su trayectoria demuestra que la constancia y el esfuerzo pueden llevar a un jugador a convertirse en un referente para todo un país, dejando una huella importante en la historia del fútbol caboverdiano.





