Guanajuato, Gto., 13 de junio de 2026.–
Para Crystal, Ale y Angy hay colores que no conocen muros y, aunque se encuentran en un Centro Estatal de Prevención y Reinserción Social (Ceprereso) en Guanajuato, han descubierto un espacio para ser quienes son.
El Sistema Penitenciario Estatal conmemoró por segundo año el Día Internacional del Orgullo LGBTI+ con marchas simbólicas, carteles, experiencias, colores y la libertad de expresar sus identidades.
“Iba empezando a identificarme y llegué a este lugar, y fui saliendo como del clóset, como de sentirme encerrado. Me siento bastante alegre, porque estoy siendo yo”, dice Crystal, que decidió participar con un vestido rojo brillante y tacones plata.
Los centros penitenciarios fueron escenario de estas jornadas que contaron con la participación de más de 2 mil personas, muchas de ellas aliadas de sus compañeras y compañeros de disidencias sexuales, así como del personal penitenciario a quienes hicieron parte de su orgullo.

Dentro de este lugar hay apoyo. Uno se imagina los centros de una manera distinta, pero el apoyo emocional que a veces no tienes afuera te hace sentir a gusto y seguro (…) Significa algo muy bonito”, comparte Ale “La Loba”, quien sueña con recuperar su vida y tener un negocio especialmente para personas gays, lesbianas y trans.
El taller de teatro en el Ceprereso de Guanajuato fue el preámbulo donde las esponjas, las sombras y las pestañas postizas dieron paso a una transformación: abandonar el color naranja para portar antifaces, brillos, alas, plumas, vestidos, tacones y coronas.
Una vez que el “outfit” estuvo listo, las personas privadas de la libertad dieron paso a la canción “Todos me miran”, de Gloria Trevi, un himno para muchas personas de la diversidad, que resonó entre los muros del centro.
“Gracias por este momento, gracias por ser aliados, gracias por acompañarnos y por dejarnos compartir nuestro brillo”, dijo al micrófono La Loba.
En la Secretaría de Seguridad y Paz creemos en espacios donde cada persona pueda expresar su identidad con libertad, respeto y seguridad. Porque construir paz también significa reconocer la diversidad.
Y mientras toman nuevas decisiones y trabajan en su proceso de reinserción social, su brillo seguirá iluminando esos muros.




