Irapuato, Gto., 06 de julio del 2026. –
El obispo de la Diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, llamó a proteger los espacios deportivos de cualquier influencia del crimen organizado y consideró indispensable que las autoridades supervisen quiénes organizan torneos y actividades dirigidas a niñas, niños y jóvenes.
El prelado católico señaló que el deporte debe mantenerse como un espacio de formación, convivencia y desarrollo para la juventud, por lo que advirtió sobre el riesgo de que grupos delictivos intenten aprovechar estos entornos para acercarse a las nuevas generaciones.
“El crimen organizado desgraciadamente trata de meterse en las acciones y actividades más cercanas a la juventud, sobre todo para de ahí poder ellos proveerse tanto de personas como de quienes hacen consumo de sus sustancias”, expresó.
Díaz Díaz aclaró que no cuenta con información que confirme que determinadas ligas deportivas estén siendo utilizadas con ese propósito; sin embargo, consideró que la delincuencia ha buscado presencia en distintos espacios donde participan jóvenes, como eventos musicales, fiestas populares y actividades recreativas.
Ante este panorama, sostuvo que las autoridades deben fortalecer la vigilancia en la autorización de torneos y eventos deportivos, verificando quiénes son los responsables de organizarlos para evitar que estos espacios sean utilizados con fines distintos a los deportivos.
El obispo insistió en que el deporte históricamente ha representado una herramienta para fomentar hábitos saludables, fortalecer la convivencia y ofrecer alternativas positivas a la niñez y la juventud, por lo que pidió preservar ese objetivo.
Finalmente, reiteró que las canchas y espacios deportivos deben seguir siendo lugares seguros donde las nuevas generaciones puedan desarrollarse, convivir y mantenerse alejadas de la violencia, las adicciones y cualquier actividad vinculada con la delincuencia.





