Chicago, Estados Unidos.— 9 de octubre de 2026.
El mundo del futbol americano está de luto tras la muerte de Mike Ditka, integrante del Salón de la Fama de la NFL y una de las figuras más emblemáticas de los Osos de Chicago. Su familia confirmó el fallecimiento este viernes; tenía 86 años. Hasta el momento, no se ha informado públicamente la causa de su muerte.
Conocido como “Iron Mike” y “Da Coach”, Ditka dejó una huella profunda tanto dentro como fuera del campo, primero como jugador y posteriormente como entrenador, al conducir a Chicago a uno de los campeonatos más recordados en la historia de la liga.
Ditka alcanzó la cima de su carrera como entrenador al dirigir a los Bears durante la temporada de 1985, cuando el equipo registró 15 victorias y una derrota en la campaña regular.
El conjunto de Chicago culminó aquella temporada con una contundente victoria de 46-10 sobre los Patriotas de Nueva Inglaterra en el Super Bowl XX, disputado en enero de 1986. Aquella escuadra se convirtió en una de las más recordadas de la NFL, particularmente por la fortaleza de su defensa.
Durante su etapa al frente de los Bears, entre 1982 y 1992, consiguió cinco títulos divisionales consecutivos y fue nombrado Entrenador del Año de la NFL en 1985 y 1988.
Antes de convertirse en entrenador, Ditka destacó como jugador profesional. Fue seleccionado por Chicago en la primera ronda del Draft de 1961 y contribuyó a consolidar el papel ofensivo del ala cerrada, al combinar su capacidad para bloquear con su habilidad para recibir pases.
En su temporada de novato logró mil 76 yardas por recepción y fue reconocido como Novato del Año de la NFL. También jugó para las Águilas de Filadelfia y los Vaqueros de Dallas, equipo con el que ganó el Super Bowl VI como jugador, en la temporada de 1971.
En 1988 ingresó al Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional, en reconocimiento a su trayectoria y contribuciones al deporte.
Después de retirarse como entrenador, Ditka trabajó como comentarista deportivo y participó en diversos proyectos televisivos y comerciales. También impulsó iniciativas para mejorar la atención médica y las prestaciones de retiro de los exjugadores de la NFL.
Su personalidad enérgica, su estilo directo y su estrecha relación con Chicago lo convirtieron en un símbolo de la franquicia y de la cultura deportiva de la ciudad.
Los Osos de Chicago y distintas figuras del futbol americano expresaron sus condolencias tras conocerse la noticia. Su legado permanecerá ligado al equipo que ayudó a llevar a la cima y a una de las épocas más memorables de la NFL.






