Washington, 13 de septiembre de 2026 (EFE)
La tendencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a rebautizar accidentes naturales para remarcar el dominio de su país, entre ellos el reciente cambio del fronterizo lago Ontario a lago América, evoca la manera en la que por años la nación ha reclamado como suyo el nombre de todo un continente.
En su primer día de regreso a la Casa Blanca, en enero de 2025, Trump firmó una orden ejecutiva para renombrar el golfo de México como golfo de América, en una demostración de poder y presión política para «restaurar» los apelativos que, según él, «honran la grandeza» de Estados Unidos, aun cuando las aguas de la ensenada también bañan las costas de México y Cuba.
En plena guerra comercial con Ottawa, el republicano firmó el pasado 27 de agosto la Orden Ejecutiva 14420 para cambiar el nombre del lago Ontario —en la frontera con Canadá— a «Lake America» (lago América) en los documentos y mapas oficiales del gobierno federal estadounidense. El lago forma parte de la frontera entre el estado de Nueva York y la provincia canadiense de Ontario, y el 52% de su superficie se encuentra en territorio canadiense. El cambio de nombre no modifica la frontera internacional ni los derechos de ambos países sobre el agua, regulados desde hace más de un siglo por el Tratado de Aguas Limítrofes de 1909; además, Canadá no está obligado a adoptar la nueva denominación.
Esta semana, Trump jugó también con la posibilidad de modificar el nombre del estado de Nuevo México por el de «Nueva América», una iniciativa con poco alcance fuera del territorio estadounidense. Horas después de sugerirlo, el mandatario compartió en su red Truth Social un mapa en el que las franjas rojas y blancas de la bandera estadounidense cubren México, el Caribe y Canadá, además de Groenlandia e Islandia.
Los cambios de nombre del golfo de América y del lago América solo se han hecho efectivos dentro de Estados Unidos, en documentos oficiales y en aplicaciones de mapas populares como las de Apple y Google, y únicamente aparecen cuando las búsquedas se realizan desde territorio estadounidense.
Durante su segundo mandato, Trump ha impulsado lo que él mismo denomina la «doctrina Donroe», su reinterpretación de la histórica Doctrina Monroe, con la que Estados Unidos ha justificado desde 1823 su hegemonía sobre el continente americano.
Las acciones del mandatario han servido de base para la sátira: los creadores de la exitosa serie de comedia South Park anunciaron que el programa cambiará su nombre a «South America», «inspirado por la valentía y el patriotismo de Apple y Google, de cara al estreno de su nueva temporada a mediados de septiembre.






