Bogotá, Colombia., 22 de junio del 2026. –
El abogado y político ultraderechista Abelardo de la Espriella se perfila como el próximo presidente de Colombia tras imponerse por estrecho margen en el preconteo de votos de la segunda vuelta electoral celebrada este domingo, aunque la izquierda anunció la impugnación de miles de mesas y espera el resultado del escrutinio oficial.
De acuerdo con los datos preliminares de la Registraduría Nacional del Estado Civil, con el 99.7 por ciento de las mesas contabilizadas, De la Espriella obtuvo 12 millones 956 mil 941 votos, equivalentes al 49.66 por ciento de la votación, frente a los 12 millones 707 mil 117 sufragios de Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, quien alcanzó el 48.7 por ciento.

La diferencia entre ambos aspirantes es de poco menos de 250 mil votos, en una de las elecciones más cerradas de los últimos años en Colombia.
El proceso también registró una participación histórica. Más de 25.6 millones de ciudadanos acudieron a las urnas, lo que representó cerca del 64 por ciento del padrón electoral y rompió la tradicional barrera de abstención que suele superar el 50 por ciento en el país sudamericano.
Aunque el preconteo no tiene efectos legales definitivos, De la Espriella se proclamó vencedor y aseguró que inicia una nueva etapa para Colombia basada en seguridad, prosperidad y oportunidades.
Desde Barranquilla, donde celebró los resultados acompañado de simpatizantes, afirmó que gobernará para todos los colombianos independientemente de su preferencia política.
Asimismo, informó que recibió una llamada de felicitación del presidente estadounidense Donald Trump, mientras que el secretario de Estado, Marco Rubio, expresó la disposición de Washington para fortalecer la cooperación bilateral en materia de seguridad, migración y economía.

Por su parte, Iván Cepeda reconoció la ventaja reflejada en el preconteo, pero anunció que su coalición impugnará alrededor de 33 mil mesas de votación al considerar que existen inconsistencias que deben ser revisadas durante el escrutinio oficial.
El candidato progresista sostuvo que defenderá los programas sociales impulsados en los últimos años y llamó a la movilización de abogados y simpatizantes para vigilar el proceso electoral.
En la misma línea, el presidente colombiano Gustavo Petro respaldó la revisión de las mesas impugnadas y afirmó que históricamente las diferencias observadas en los preconteos suelen modificarse durante los escrutinios definitivos.
La tensión postelectoral también se trasladó a las calles. Durante la noche se reportaron protestas y enfrentamientos entre manifestantes y policías en la ciudad de Cali, donde grupos inconformes con el resultado quemaron banderas de Estados Unidos y exigieron una revisión exhaustiva de la votación.
Mientras tanto, Colombia permanece a la espera del escrutinio oficial, que determinará de manera definitiva quién ocupará la Presidencia para el periodo 2026-2030.




