Ciudad de México, 19 de octubre de 2026.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reconoció que su homólogo estadounidense, Donald Trump, le ha planteado durante sus conversaciones que existen zonas del país controladas por grupos del narcotráfico. Sin embargo, aclaró que el mandatario no ha utilizado la palabra “narcopolíticos” en sus llamadas telefónicas.
Durante su conferencia matutina de este lunes, la mandataria respondió a cuestionamientos sobre los señalamientos de Trump y negó que el presidente estadounidense le haya condicionado un acuerdo comercial a la entrega de políticos presuntamente vinculados con el crimen organizado.
«Me ha llegado a decir eso de que México está gobernado por los cárteles. No lo dice así, dice: ‘Hay zonas de México que están gobernando», explicó Sheinbaum, al precisar cómo describe el mandatario estadounidense sus preocupaciones sobre la presencia del crimen organizado.
Sheinbaum detalló que las llamadas con Trump suelen abordar principalmente dos asuntos: la seguridad y la relación comercial entre ambos países.
En materia de seguridad, señaló que el gobierno estadounidense busca reducir el ingreso de fentanilo y otras drogas a su territorio. Por parte de México, afirmó que su administración presenta resultados de la estrategia de seguridad y mantiene la comunicación con las autoridades estadounidenses.
La presidenta también rechazó que Trump haya empleado el término “narcopolíticos” durante sus conversaciones privadas y negó que exista un condicionamiento del acuerdo comercial relacionado con la entrega de funcionarios o políticos.
El pasado 15 de octubre, Trump declaró públicamente que, en su opinión, los cárteles controlan México y aseguró que ya se lo había comentado a Sheinbaum. Sus declaraciones reavivaron el debate sobre la seguridad, la soberanía mexicana y la cooperación bilateral contra el narcotráfico.
Ante estos señalamientos, Sheinbaum ha sostenido que México mantiene una estrategia propia de seguridad y que la colaboración con Estados Unidos debe desarrollarse con respeto a la soberanía nacional.
La discusión ocurre mientras ambos gobiernos continúan abordando temas de seguridad y comercio, en un contexto de presión política en Estados Unidos ante las elecciones intermedias de noviembre.






