Jueves 16 de septiembre
Editorial
Luego de un régimen presidencialista que derivó de la Constitución Mexicana de 1917 con Venustiano Carranza, Álvaro Obregón asumió la Presidencia y ejerció “el dedazo”, favoreciendo a Plutarco Elías Calles. Cesó el caudillismo armado y se unificaron las corrientes políticas en un partido hegemónico. Nació la “partidocracia” que, asesinado Álvaro Obregón, dio origen al “maximato” de Elías Calles.
Los generales ostentaban el poder y durante su primer trienio, el presidente Lázaro Cárdenas del Río, envió al exilio a Elías Calles. El michoacano avanzó con los ideales de la Revolución de 1910. Pretender borrar esta parte de la historia, representa repetir nuestras tragedias. Aprendimos que las verdaderas alternancias del poder, son posibles solo cuando el pueblo se convierte en oposición.
Lic. Felipe Canchola González
Director General





