Miami, Estados Unidos, 19 de octubre de 2026.
Una jueza de Florida emitió una orden de arresto contra el expresidente cubano Raúl Castro por su presunta participación en el derribo de dos avionetas de la organización humanitaria Hermanos al Rescate, ocurrido en febrero de 1996 y en el que murieron cuatro personas, informó el diario Miami Herald.
La orden fue firmada el viernes por la jueza Ariana Fajardo Orshan, del Undécimo Circuito Judicial de Florida. De acuerdo con los documentos judiciales citados por medios estadounidenses, existen indicios para investigar si Castro conspiró con agentes de inteligencia cubanos para cometer asesinato en primer grado.
Los hechos ocurrieron el 24 de febrero de 1996, cuando aviones de combate MiG de la Fuerza Aérea cubana derribaron dos aeronaves civiles Cessna operadas por Hermanos al Rescate, una organización con sede en Miami que realizaba vuelos para localizar y auxiliar a migrantes cubanos en el estrecho de Florida.
Las cuatro personas que viajaban en las dos avionetas murieron. Las víctimas fueron identificadas como Armando Alejandre Jr., Carlos Costa, Mario de la Peña y Pablo Morales.
Según la declaración jurada citada en los reportes, agentes cubanos infiltrados en organizaciones del exilio habrían transmitido información sobre los vuelos a las autoridades de La Habana. Los investigadores sostienen que esos datos pudieron contribuir a la operación militar.
Una grabación atribuida a Raúl Castro, difundida años después del ataque, también forma parte de los elementos mencionados en los reportes sobre el caso. No obstante, las acusaciones deberán acreditarse en el proceso judicial correspondiente.
En mayo de 2026, el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció una acusación federal contra Castro y otros cinco presuntos implicados por cargos relacionados con conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y homicidio.
La orden estatal representa un nuevo paso en el proceso judicial, pero no significa que el exmandatario cubano esté bajo custodia estadounidense. Raúl Castro permanece en Cuba y, según declaraciones del fiscal general de Florida citadas por la prensa, las autoridades buscarían su detención si llegara a un territorio donde pudieran ejecutar la orden y gestionar su extradición.
El caso, ocurrido hace tres décadas, vuelve a tensar las relaciones entre Washington y La Habana y reabre el debate sobre la responsabilidad de los altos mandos cubanos en el derribo de las aeronaves.





