Andrés Ortiz
Irapuato, Gto., 26 de junio del 2026. –
Autoridades estatales aseguraron que en Guanajuato la búsqueda de mujeres y personas desaparecidas inicia de manera inmediata, sin necesidad de esperar 24, 48 o 72 horas ni de presentar una denuncia formal, como parte de las acciones implementadas tras la Declaratoria de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres.
Durante la presentación de avances, funcionarios del Gobierno del Estado explicaron que tanto el Protocolo Alba como la Alerta Amber son mecanismos exclusivos de búsqueda y localización, por lo que su activación no depende de investigaciones por feminicidio u otros delitos.
“Las búsquedas se inician en cuanto se recibe el reporte. No es indispensable presentar una denuncia para comenzar con la localización”, enfatizaron.
Indicaron que este año la Comisión Estatal de Búsqueda ha llegado a realizar hasta siete operativos simultáneos, en coordinación con las células municipales, corporaciones de seguridad y colectivos de búsqueda.
Además, informaron que durante 2026 se han otorgado 17 apoyos inmediatos a madres buscadoras y actualmente nueve integrantes de estos colectivos cuentan con medidas de protección.
Las autoridades también destacaron la reciente presentación del Atlas de Riesgos para personas buscadoras, herramienta que busca fortalecer las condiciones de seguridad durante las jornadas de búsqueda.
Respecto al caso reciente de una integrante de un colectivo de búsqueda asesinada, señalaron que el Gobierno del Estado reconoce su calidad como buscadora y aseguró que desde el primer momento se brindó acompañamiento y apoyo a sus familiares y compañeros.
Atención integral a mujeres víctimas de violencia en Irapuato
En la rueda de prensa también se informó sobre el trabajo que realiza el Instituto de las Mujeres de Irapuato, donde cada mes se atiende, en promedio, a 150 usuarias, de las cuales alrededor del 10 por ciento acuden por situaciones relacionadas con violencia.
Las autoridades explicaron que, cuando una mujer solicita apoyo, recibe atención psicológica, jurídica y de trabajo social mediante una valoración conjunta para evitar que tenga que repetir varias veces su historia, reduciendo así la revictimización.
Asimismo, destacaron que el acompañamiento incluye asistencia durante las denuncias ante la Fiscalía, apoyo durante las diligencias, traslado a sus domicilios cuando es necesario recuperar pertenencias y la gestión de refugios o espacios seguros.
“No es solamente llevarlas a denunciar; es permanecer con ellas durante todo el proceso y hacerles saber que no están solas”, señalaron.
Otro de los ejes del programa consiste en fortalecer la autonomía económica de las mujeres, al considerar que cerca del 70 por ciento de quienes viven violencia enfrentan dependencia económica de su agresor.
Finalmente, hicieron un llamado a fortalecer las acciones preventivas y a que niñas, adolescentes y mujeres aprendan a identificar las distintas manifestaciones de violencia mediante herramientas como el violentómetro.
“Cuando una mujer identifica la violencia, puede pedir ayuda; cuando pide ayuda, está acompañada, y cuando está acompañada, es mucho más fuerte”, concluyeron.





