Jueves 1 de Octubre del 2026
En la antigüedad, un oráculo podía ser la respuesta de un dios a una pregunta personal, transmitida mediante sacerdotes, profetas, pitonisas o brujos. Los gobernantes acudían a ellos, cuando requerían un consejo divino. Las religiones también se cimentaron en predicciones, para su expansión y desarrollo. La historia de los pueblos narra, en muchos casos, el binomio de la religión y el poder.
En el México actual, las encuestas se convirtieron en “oráculos modernos”, para conocer la “voluntad divina” del pueblo. La clase política en el poder o en la oposición, las utiliza como depositarias de la voluntad popular; como la “interpretación auténtica” de lo que piensa, quiere y busca la comunidad. Pero tiene su falla de origen: La manipulación para el engaño y el autoengaño.
Lic. Felipe Canchola González
Director General





