Andres Méndez
Irapuato, Gto., 1 de septiembre del 2026
Casi una década de impunidad. Diez años de búsqueda. Y este lunes, por fin, una detención.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México aprehendió este 31 de agosto a Arturo “N”, identificado por las autoridades como Arturo Felipe Delgadillo Olvera, por su probable participación en el transfeminicidio de Paola Buenrostro, ocurrido la madrugada del 30 de septiembre de 2016 en la colonia Buenavista, alcaldía Cuauhtémoc.
El detenido fue localizado en la colonia El Tráfico, en el municipio de Nicolás Romero, Estado de México, luego de años de búsqueda en los que la Policía de Investigación desplegó operativos en Ciudad de México, Estado de México y Baja California.
La madrugada del 30 de septiembre de 2016, Paola Buenrostro, mujer trans que ejercía el trabajo sexual en la colonia Buenavista, abordó el vehículo de Arturo “N” después de que éste contrató sus servicios. Momentos después, Paola pidió auxilio a sus compañeras y se escucharon dos disparos.
Al acercarse al automóvil, sus compañeras la encontraron inconsciente en el asiento del copiloto. Arturo “N” tenía un arma de fuego en la mano. Paola murió a consecuencia de los impactos de bala.
La fiscal general de Justicia de la Ciudad de México, Bertha Alcalde Luján, confirmó la detención y señaló: “Con esta aprehensión damos un paso decisivo para que el caso avance ante los tribunales.”
Un caso que marcó un antes y un después
El asesinato de Paola Buenrostro se convirtió en el primer caso reconocido oficialmente como transfeminicidio por la entonces Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal. En su Recomendación 02/2019, el organismo documentó graves deficiencias en la investigación inicial: falta de reconocimiento de la identidad de género de Paola, victimización secundaria contra su compañera Kenya Cuevas y negativa a reconocerla como parte de su familia social ni como víctima indirecta.
La Fiscalía aceptó la recomendación y en 2021 ofreció una disculpa pública a la memoria de Paola y a su familia social, reconociendo que el crimen había sido cometido por razones de identidad de género.
La exigencia incansable de justicia por parte de sus compañeras, encabezada por Kenya Cuevas, y la movilización de organizaciones y colectivos trans contribuyeron a que, en julio de 2024, el Congreso de la Ciudad de México aprobara con 47 votos a favor la llamada Ley Paola Buenrostro, que incorporó el transfeminicidio al Código Penal capitalino con penas de 35 a 70 años de prisión.
Para ampliar la búsqueda del imputado, en abril de 2023 la Fiscalía ofreció una recompensa de hasta 500 mil pesos por información útil para su localización y captura. Arturo “N” también contaba con una orden de detención provisional con fines de extradición a Estados Unidos.
Arturo “N” será considerado inocente mientras una sentencia judicial firme no determine su responsabilidad penal. El caso se encuentra ahora en manos de la autoridad judicial.





