Irapuato, Gto., 6 de noviembre del 2026
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, enfrenta una de las mayores crisis políticas de su gobierno luego de presentar su renuncia el jueves 5 de noviembre, en medio de las protestas por la intervención de Ueno Bank y del avance de un juicio político en su contra. Sin embargo, el Congreso dejó su dimisión sin resolución por falta de quórum y el Senado reanudó este viernes el proceso para determinar su futuro político.
La crisis comenzó tras la intervención de Ueno Bank por parte del Banco Central de Paraguay, luego de detectar que la institución incumplía los requisitos mínimos de solvencia. La medida dejó a millones de clientes sin acceso a sus cuentas y depósitos, lo que provocó manifestaciones en distintas ciudades del país, particularmente en Asunción.
Peña anunció su decisión de renunciar mediante un mensaje en video difundido en redes sociales. En su declaración señaló que buscaba preservar la estabilidad del país, la paz social y las instituciones democráticas. También expresó su deseo de que los recursos de los afectados por la crisis bancaria sean devueltos.
La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad iniciar un juicio político contra el mandatario, en medio de acusaciones relacionadas con presuntos conflictos de interés y el manejo de recursos públicos vinculados a la entidad financiera.
Posteriormente, una sesión conjunta del Congreso para resolver la renuncia quedó sin quórum, luego de que legisladores oficialistas abandonaran el recinto. Por ello, Peña permanece formalmente en la Presidencia mientras continúa el procedimiento legislativo.
El Senado reanudó este viernes el juicio político. El mandatario fue convocado para presentar su defensa, pero solicitó una prórroga de 72 horas, petición que fue rechazada por los senadores, de acuerdo con información de The Associated Press.
La Fiscalía paraguaya abrió investigaciones relacionadas con la crisis de Ueno Bank y anunció diligencias en instalaciones vinculadas con la institución. También se reportaron detenciones y actuaciones contra directivos del banco.
En medio de la presión política, presentaron su renuncia tres altos funcionarios del gobierno: el ministro del Interior, Enrique Riera; el jefe de Gabinete Civil, Javier Giménez, y el asesor jurídico de la Presidencia, Roberto Moreno.
El proceso mantiene en incertidumbre la continuidad de Peña. El Senado deberá determinar si existen elementos para destituirlo mediante el juicio político. De acuerdo con la Constitución paraguaya, una destitución por este mecanismo también tendría consecuencias sobre su condición de senador vitalicio y los fueros asociados a ella.
Mientras tanto, las protestas y la preocupación de los ahorradores continúan, en tanto las autoridades avanzan con las investigaciones y los procedimientos para atender a los clientes afectados por la intervención bancaria.






