Ciudad de México, 28 de octubre de 2026.
Los gobiernos federal y de Jalisco anunciaron una inversión conjunta de aproximadamente 24 mil 700 millones de pesos para atender los problemas de abastecimiento y contaminación del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara. El proyecto contempla la construcción de dos acueductos, la modernización de plantas potabilizadoras y obras de saneamiento que comenzarán en 2027.
El anuncio fue realizado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, durante una conferencia en Palacio Nacional. De acuerdo con lo informado, los trabajos se desarrollarán durante aproximadamente dos años, con la expectativa de concluir las principales obras hacia finales de 2028.
Del monto total anunciado, el Gobierno federal aportará 14 mil 500 millones de pesos, mientras que la administración estatal destinará 10 mil 200 millones de pesos.
Entre las principales obras se encuentran los acueductos Chapala-Guadalajara y Calderón-San Gaspar, con los que se busca fortalecer el suministro y reducir los problemas que afectan a los habitantes de la zona metropolitana.
El acueducto Chapala-Guadalajara tendrá una longitud proyectada de 42 kilómetros y una capacidad de conducción de hasta 8 mil litros por segundo. Para esta obra se contempla una inversión federal de aproximadamente 9 mil 300 millones de pesos.
Por su parte, el sistema Calderón-San Gaspar contará con recursos estimados en 5 mil 200 millones de pesos y permitirá mejorar el aprovechamiento de la infraestructura hidráulica existente, incluida la relacionada con el sistema El Zapotillo.
El Gobierno de Jalisco destinará alrededor de 7 mil 500 millones de pesos a la renovación de la Planta Potabilizadora número 1 de Miravalle, instalación que, según las autoridades estatales, abastece aproximadamente al 42 por ciento de la población de la zona metropolitana.
El proyecto se realizará en tres etapas. La primera busca alcanzar una capacidad de potabilización de 3 mil litros por segundo y se prevé que entre en operación en un plazo aproximado de seis meses, mientras que la renovación completa se desarrollará durante dos años.
También se contemplan trabajos de saneamiento, rehabilitación de infraestructura y construcción de colectores para evitar que las descargas residuales contaminen las fuentes de abastecimiento.
Durante la presentación, las autoridades señalaron que se han identificado alrededor de 150 descargas ilegales, de las cuales algunas ya fueron clausuradas, como parte de las acciones para atender la contaminación del agua.
El gobernador Pablo Lemus afirmó que el financiamiento se realizará mediante ajustes presupuestales, por lo que, según lo anunciado, no será necesario contratar nueva deuda pública para ejecutar el plan. También aseguró que no se privatizará el servicio ni se incrementarán las tarifas del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la participación federal busca apoyar a Jalisco en la atención de un problema que requiere inversiones de largo plazo y coordinación entre ambos niveles de gobierno.
Con este paquete de obras, las autoridades buscan mejorar tanto la disponibilidad como la calidad del agua que llega a los hogares. El resultado dependerá del cumplimiento del calendario de construcción, la ejecución de los recursos y la operación de la infraestructura proyectada.





