Washington, Estados Unidos, 7 de noviembre de 2026.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que las fuerzas militares estadounidenses realizaron nuevos ataques limitados contra Irán, esta vez dirigidos contra un sistema de defensa antiaérea ubicado en la isla de Qeshm, en el estratégico estrecho de Ormuz.
Al ser cuestionado por periodistas sobre las explosiones registradas en territorio iraní, Trump aseguró que las fuerzas estadounidenses neutralizaron el equipo militar en cuestión de minutos. “Construyeron un pequeño dispositivo antiaéreo y lo destruimos en unos 15 minutos, quizá cinco”, declaró el mandatario a su llegada a West Palm Beach, Florida.
El presidente calificó la operación como un ataque menor y evitó proporcionar detalles sobre el objetivo, el armamento utilizado o los daños ocasionados. Sin embargo, su declaración confirmó la participación estadounidense en una nueva acción militar contra infraestructura de defensa iraní.
Previamente, medios estatales de Irán habían informado sobre dos explosiones en la zona de Suza, en la isla de Qeshm, ubicada en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo.
Por su parte, autoridades militares iraníes informaron que sus fuerzas de defensa aérea interceptaron y destruyeron un dron estadounidense MQ-9 sobre la isla. Hasta el momento, no se han presentado detalles independientes que permitan establecer con precisión las circunstancias de ese incidente ni su relación con los ataques confirmados por Trump.
Estos nuevos bombardeos ocurren en medio de un conflicto que mantiene elevada la tensión en Oriente Medio y de los esfuerzos diplomáticos para evitar una mayor escalada. Qatar ha participado como mediador y ha presentado propuestas para acercar posiciones entre Washington y Teherán, particularmente en torno al programa nuclear iraní y las condiciones para reducir las hostilidades.
Trump aseguró que las conversaciones con Irán registran avances y afirmó que su gobierno mantiene comunicación con representantes de Teherán. No obstante, las nuevas acciones militares muestran que la posibilidad de una solución diplomática continúa acompañada de episodios de confrontación.
El estrecho de Ormuz representa un punto estratégico para el comercio energético internacional, por lo que cualquier escalada militar en esa zona genera preocupación por sus posibles repercusiones en el suministro de petróleo y los mercados internacionales.





