Ciudad de México, 7 de noviembre de 2026.
Una manifestación de integrantes del colectivo trans Lleca terminó en actos de violencia, incendios y daños materiales en las instalaciones de la Secretaría de Gobernación (Segob), ubicadas sobre avenida Bucareli, en la colonia Juárez, alcaldía Cuauhtémoc, en la Ciudad de México.
Los hechos ocurrieron la tarde del viernes 6 de noviembre, cuando un grupo de manifestantes intentó ingresar por la fuerza al inmueble federal. Durante los incidentes rompieron puertas y cristales, golpearon las rejas con objetos contundentes y lanzaron piedras contra el personal de seguridad. También se registraron pintas y daños a vehículos estacionados en las inmediaciones.
A través de un comunicado, la Secretaría de Gobernación informó que aproximadamente 14 integrantes del colectivo participaron en los disturbios. Según la versión de la dependencia, los manifestantes prendieron fuego a basura acumulada frente al acceso de la calle General Prim y posteriormente incendiaron puertas ubicadas sobre avenida Bucareli. El fuego fue sofocado con extintores para evitar que se extendiera.
La protesta tenía como objetivo exigir respuestas a las demandas de la comunidad trans y no binaria, entre ellas acceso a servicios de salud, vivienda digna, apoyos económicos y garantías para el respeto de sus derechos humanos. También solicitaron la renuncia del subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Arturo Medina Padilla.
Integrantes del colectivo señalaron que llevan tiempo buscando acuerdos con las autoridades mediante mesas de trabajo, pero consideran que sus planteamientos no han recibido respuestas suficientes. Por su parte, la Segob sostuvo que el colectivo y su representante, Victoria Sámano, han sido atendidos mediante reuniones y que existe una agenda de diálogo para dar seguimiento a sus solicitudes.
Durante los enfrentamientos, elementos encargados de resguardar el inmueble utilizaron extintores y chorros de agua para contener los incidentes e impedir el ingreso de los manifestantes. La movilización también provocó afectaciones a la circulación en avenida Bucareli y calles cercanas.
Tras lo ocurrido, la Secretaría de Gobernación condenó los actos de violencia y afirmó que el uso de materiales inflamables y objetos contundentes puso en riesgo la integridad de trabajadores, personal de vigilancia y ciudadanos. No obstante, reiteró su respeto al derecho a la libre manifestación y llamó a privilegiar el diálogo para resolver las diferencias.
Hasta los reportes consultados, no se había informado de personas lesionadas.





