Viernes 30 de octubre del 2026
Vivimos tiempos con las libertades y derechos conquistados por nuestras anteriores generaciones. Algunas se distorsionaron paulatinamente y dieron origen al libertinaje, que hoy llamamos “normalidad”. Enamorarse, nunca pasa de moda, pero el noviazgo, sí. Oímos al muchacho decir, cuando sale con alguna amiga que le gusta, al preguntarle si ya es su novia: “Aaaa´i pa´, ya no estamos en tus tiempos”. El romanticismo, como a todo lo que le cambian nombre, ahora es sinónimo de “ñoño”, “cursi” “ridículo” y “anticuado”.
Ahora el noviazgo, cuando lo hay, implica las relaciones sexuales como “prueba de amor”. La igualdad de la mujer no admite ya el trato privilegiado del hombre hacia ella. El noviazgo así, solo se interrumpe con el embarazo. Madres y padres solteros se disputan la responsabilidad mutua: ¡Yo puedo ser padre y madre! La cortesía, la poesía, la cita, el perfume, las flores, los chocolates, la serenata y el detalle, son comportamientos que, por naturaleza, ellas los desean, pero por su arrogancia, los impiden. ¿Se fueron para nunca más volver?
Lic. Felipe Canchola González
Director General




