Ginebra, Suiza., 9 de octubre de 2026.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) expresó su rechazo a la decisión de transmitir en vivo la ejecución de Nidal Hasan, expsiquiatra del Ejército estadounidense condenado por asesinar a 13 personas durante un tiroteo en la base militar de Fort Hood, Texas, en 2009.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos advirtió que difundir públicamente una ejecución podría vulnerar la prohibición absoluta de la tortura y constituir un trato cruel, inhumano o degradante.
La transmisión genera controversia internacional
La postura de Naciones Unidas se dio a conocer después de que funcionarios estadounidenses informaran que la ejecución de Hasan, mediante un pelotón de fusilamiento, sería transmitida en vivo.
Shabia Mantoo, portavoz de la Oficina del Alto Comisionado, señaló que convertir una ejecución en un acto público podría contravenir las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.
La organización también advirtió que este tipo de prácticas puede afectar la dignidad humana y, de acuerdo con su interpretación, derivar en una violación del derecho a la vida.
El Ejército de Estados Unidos anunció que la ejecución de Hasan está programada para el 3 de diciembre de 2026, a las 13:00 horas, tiempo del centro estadounidense, en Fort Hood, Texas.
El presidente Donald Trump aprobó la sentencia de muerte el 2 de octubre, y la fecha fue establecida por las autoridades militares tras concluir el proceso de revisión correspondiente dentro del sistema de justicia militar.
El 5 de noviembre de 2009, Hasan abrió fuego en un centro de procesamiento de la base militar de Fort Hood. El ataque dejó 13 personas muertas y 32 heridas.
En 2013, un jurado militar lo declaró culpable de los cargos relacionados con el ataque y determinó que debía recibir la pena de muerte. El caso volvió al centro del debate internacional tras el anuncio de la posible transmisión pública de la ejecución.
La discusión enfrenta la decisión de las autoridades estadounidenses de hacer pública la aplicación de la sentencia con las advertencias de Naciones Unidas sobre los límites que imponen las normas internacionales de derechos humanos.






