Mobile, Alabama, 4 de octubre de 2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a narrar en tono burlón, durante un mitin de campaña por las elecciones intermedias realizado en Mobile, Alabama, una supuesta llamada telefónica que recibió de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, luego de anunciar el cambio de nombre del Golfo de México a «Golfo de América».
Ante sus simpatizantes, el mandatario estadounidense recreó la conversación telefónica que, según él, sostuvo con Sheinbaum poco después de formalizarse el cambio. «Hicimos el trámite y dijeron, ‘tenemos noticias de última hora: el Golfo de México ahora se llama Golfo de América’. Recibí una llamada de la presidenta —Sheinbaum— y contesté. No quería hacerlo, estaba pensando en tal vez no contestar», narró Trump a los asistentes.
El republicano continuó imitando el tono de su homóloga mexicana: «Ella decía, ‘presidente, presidente, no, no, no, presidente, por favor, dígame que no es verdad’, yo dije, ‘no, es cierto, lo siento, es cierto'», relató.
Pese al tono burlón del relato, Trump se refirió a la presidenta mexicana como su «amiga» y la describió en términos halagadores. «Es una mujer hermosa y tiene una voz preciosa», afirmó el mandatario estadounidense.
Esta no es la primera ocasión en que Trump recrea públicamente esta supuesta llamada. Ya lo había hecho en marzo de este año durante una cumbre en Miami, Florida, cuando también imitó la voz de Sheinbaum pidiéndole «dígame que no es cierto». En aquella ocasión, el mandatario explicó que decidió el cambio de nombre al considerar que Estados Unidos posee «el 92%» de la zona del golfo, y que el trámite se formalizó en aproximadamente una hora.
Es importante señalar que el relato de esta llamada corresponde, hasta ahora, únicamente a la versión narrada públicamente por Trump; no existe una transcripción independiente de la conversación ni una confirmación detallada por parte de Sheinbaum sobre los términos exactos del intercambio. La mandataria mexicana, por su parte, ha mantenido una postura firme sobre el nombre del cuerpo de agua: en marzo defendió públicamente que debe seguir llamándose Golfo de México, y ha declarado en distintas ocasiones que el país «no es ni será colonia ni protectorado de ningún país extranjero».
Cabe precisar que el cambio de nombre a «Golfo de América» aplica únicamente para registros y mapas oficiales dentro de Estados Unidos, y se refiere a la porción de la plataforma continental que corresponde a ese país —menos de la mitad del golfo—, mientras que la otra mitad se encuentra dentro de los límites marítimos de México, con una porción adicional correspondiente a Cuba.






