Irapuato, Gto., 06 de julio del 2026. –
El fútbol irapuatense vive un día de luto tras el fallecimiento del profesor Andrés Schiaffino, una de las figuras más representativas en la historia de la Trinca Fresera, institución a la que dedicó gran parte de su vida como jugador, entrenador y formador de jóvenes talentos.
Schiaffino llegó a Irapuato a finales de la década de los años setenta para vestir la camiseta fresera, convirtiéndose rápidamente en un futbolista identificado con la institución gracias a su entrega, liderazgo y conocimiento del juego. Su vínculo con el club trascendió las canchas, pues al concluir su carrera como jugador decidió continuar aportando su experiencia desde otras trincheras.
Su trayectoria lo llevó a integrarse al cuerpo técnico del equipo como auxiliar y, posteriormente, a asumir la dirección técnica de la Trinca Fresera, etapa en la que buscó imprimir su sello desde el banquillo y contribuir al crecimiento deportivo del conjunto irapuatense.
Sin embargo, una de las facetas que mayor huella dejó fue la de formador. Durante varios años trabajó en las fuerzas básicas del club, donde dedicó su esfuerzo a impulsar el desarrollo futbolístico y humano de decenas de jóvenes que encontraron en él no solo a un entrenador, sino a un guía comprometido con su crecimiento dentro y fuera de la cancha.
La noticia de su fallecimiento ha generado muestras de pesar entre exjugadores, entrenadores, aficionados y personas ligadas al fútbol local, quienes reconocen en Andrés Schiaffino a un hombre íntegro, apasionado por este deporte y siempre dispuesto a compartir sus conocimientos con las nuevas generaciones.
Su legado permanecerá vivo en la historia de la Trinca Fresera y en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de aprender de su experiencia y calidad humana. Hoy, el fútbol de Irapuato despide a uno de sus grandes referentes, cuyo nombre quedará ligado para siempre al desarrollo y crecimiento del balompié fresero.





