Salamanca.- A comerciantes del Centro Histórico no les basta con usar espacios públicos para trabajar, y a fin de comodidad, mueven vehículos y apartan espacios ante la complacencia de autoridades municipales.
A lo largo de las calles Tomasa Esteves y 5 de Mayo, desde el jardín principal, o en calles como Juárez y Allende, la vía pública es usada por comerciantes que venden sobre todo alimentos y comida chatarra.
A pesar de la tolerancia de las autoridades municipales, algunos comerciantes llegan desde muy temprano y apartan lugares con cajas, además de que hay quienes se “amplían”, colocando sus vehículos a un lado.
El abuso de los comerciantes es difundido por ciudadanos que dejan sus motos y bicicletas estacionadas cerca del lugar donde son instalados los puestos, pero a su llegada observan que sus vehículos son “movidos” sin consentimiento por iniciativa del mismo comerciante.
Mover de la vía pública a un vehículo sin consentimiento del particular, sin ser alguna autoridad que justifique el remolque, puede considerarse como intento de robo de vehículo.
En la esquina de Tomasa Esteves y Morelos sucede ese tipo de hechos, en los que las personas que venden elotes mueven vehículos para estacionar su automóvil.
De lo que sucede, la autoridad municipal aparentemente no está enterada, pues en esa esquina existen cámaras de seguridad.





