Para vivir mejor.
Gabriel Espinoza Muñoz
Cuando los padres nos sentamos a planear el futuro de nuestros hijos, solemos pensar en la escuela a donde inscribirlos, invertimos horas analizando las escuelas, la infraestructura, o la calidad de los programas educativos. Sin embargo, después de algunos años de ver y acompañar procesos de educativos y de crecimiento organizacional, he aprendido una verdad que rara vez aparece en los folletos escolares: la infraestructura de la escuela donde se estudie es un factor muy importante pero igual de determinante en la vida de un joven son quiénes caminan a su lado en el proceso educativo, sus amigos.
Como padres, debemos entender que la amistad no es un simple pasatiempo social; es un factor vital. Los estudiantes que alcanzan el éxito, no solo en lo profesional sino también en lo espiritual, son aquellos que supieron elegir bien a sus compañeros de viaje. Tus amistades pueden marcar la diferencia entre una vida buena y una vida excelente. Influyen en tu forma de pensar, en tu carácter y en tu respuesta ante la adversidad.
¿Qué nos enseña esto para nuestros hijos? Que una amistad virtuosa tiene el poder de colocarte en el lugar correcto, en el momento correcto, por las razones correctas. Por el contrario, una mala compañía puede alejarlos del propósito que se han trazado en su proyecto de vida.
A veces los padres pecamos de ingenuos al pensar que «todos los niños son buenos». No todos son influencias sanas o compatibles con el proyecto de vida de nuestros hijos. Debemos enseñarles a discernir.
Un buen amigo es alguien que:
Esa es la esencia: los verdaderos amigos se quedan cuando las cosas se ponen difíciles. Ayuda a tus hijos a observar quiénes se quedan a su lado cuando no tienen nada que ofrecer, cuando fallan en un examen o cuando están tristes. Esos son los que valen oro.
En una sociedad que se aleja de la espiritualidad, necesitamos amigos que compartan nuestros valores: el trabajo duro, la honestidad, el respeto, pero sobresobre todo la caridad y el servicio.
Esas son pequeñas pistas que podemos ir tomando en cuenta en el proceso de acompañamiento a nuestros hijos. Recordemos otra entrega donde hablábamos de la importancia de crear ecosistemas que ayuden a nuestros hijos a desarrollar todo su potencial.
Ahora hablaremos de otro factor. Una de las personas más importantes y claves para el mundo del montañismo son los sherpas. Los sherpas son habitantes de un pequeño pueblo en Nepal, cerca del monte Himalaya. El monte Everest, en el Himalaya, es la montaña más alta que la gente puede escalar. Y los sherpas son los expertos del pueblo que se han internado en la montaña muchas veces y que conocen el clima, las rutas y los retos.
Cuando los alpinistas famosos del mundo quieren subir el monte Everest, ¿A quiénes creen que buscan?, si, a los sherpas. Los sherpas son las personas que los cuidan, que los guían, que los entrenan, que les advierten los peligros y que los ayuda a salir de estos. Muchos de esos sherpas, aunque nadie los conoce, han pagado el precio con sus propias vidas para que algunos de los alpinistas que el mundo hoy honra y conoce lleguen a la cumbre del Everest.
Todos nosotros necesitamos sherpas cerca de nosotros. Debemos animar a nuestros hijos a buscar amigos que sepan más que ellos, que tengan más formación o que hayan caminado más. Personas que, porque los aman, los impulsarán hacia sus metas. Son esas lámparas que iluminan nuestro camino.
¿Quién es tu Sherpa?
¿Se lo has dicho?
¿Le has agradecido su apoyo y amistad?
Tres frases que me gustan y que te quiero compartir para la reflexión:
«Camina con sabios y te harás sabio».
«El que con lobos anda, a aullar se enseña» y
«No hay mayor amor que aquel de un amigo que da la vida por sus amigos».
No podemos elegir a los amigos de nuestros hijos de manera dictatorial, pero sí podemos:
Por otro lado, no podemos pedir lo que no damos. Para encontrar un gran amigo, el primer paso es ser uno. Enseñemos a nuestros hijos a no hablar a espaldas de nadie, a decir la verdad con amor (porque «las heridas de un amigo sincero son mejores que los besos de un enemigo») y a ser generosos.
Quienes me conocen saben que soy un pocoobsesionado con la semaforización de la realidad para tomar mejores decisiones así que les propongo un ejercicio que pueden hacer con sus hijos y que les puede servir para saber que amigos son amigos y quienes tal ve no.
Si tu hijo está en primaria o secundaria pídele que piense en sus amigos y recuerde sus conductas para ubicarlos de acuerdo al siguiente semáforo.
Ahora pregúntale: «Si hoy estuvieras triste y no tuvieras ganas de jugar, ¿quién de tu salón crees que se sentaría contigo un ratito aunque no hicieran nada?».
Si tu hijo está en secundaria o prepa y aún en Universidad: Cuéntale la historia de los Sherpas que mencionamos en el artículo. Luego, invítalos a identificar a un «Sherpa» en sus vidas:
Ahora, la escuela no es solo un lugar de instrucción académica, debe ser un «entrenamiento para la vida en comunidad». Aquí te presento tres pilares para que la escuela genere estos espacios:
Como padres, nuestro papel no es «prohibir» amigos, sino «educar el gusto» de nuestros hijos por las personas virtuosas. Aquí hay estrategias concretas:
En próximos días todo el ambiente estará plagado de mensajes de amor y amistad. Y siendo sinceros caso todo es amor y con el paso del tiempo la amistad se ha convertido en el patito feo del 14 de febrero.
Nuestra propuesta es relanzar el valor de la amistad como una oportunidad para que nuestros hijos la valoren, la cultiven y se den la oportunidad mostrar agradecimiento a esos amigos que hoy caminan junto a ellos pues no sabemos cuantos de ellos se convertirán en amigos para toda la vida.
Y como decía el Papa Francisco. «Nos salvamos en racimos» destacando que las personas se realizanjuntas, apoyándose mutuamente, y no de manera aislada; esta expresión subraya la necesidad de solidaridad, vida en comunidad, y corrección fraterna.
Para lograr eso hay que ayudar a nuestros hijos a ser luz para sus amigos y acercarse a amigos que sean luz para ellos.
Y claro, esto aplica para nosotros como adultos también.
Que tengas un excelente domingo y nos vemos en la siguiente entrega




