El que los aficionados abarroten las taquillas de un estadio para pagar un boleto y asistir a ver a su equipo, o en dudo caso se siente a verlo por televisión, podría figurar como un modelo en peligro de extinción. En el ‘nuevo futbol’ la asistencia a los inmuebles ya no pesa, lo de hoy es la interacción digital. Así son los nuevos formatos como la Kings League y la People´s League.
A las nuevas generaciones parece ya no atraerles vivir la emoción de sentarse en la grada del estadio jornada tras jornada, sino consumir los partidos en un celular, la tablet, una computadora o cualquier dispositivo móvil que sea su preferido. Abrir las plataformas como YouTube o Twitch a cualquier hora y repetir el contenido a cautivado a la audiencia.
La clave se centra en un concepto: Interacción en tiempo real. Mientras la televisión, que aún es dueña de la pelota, paulatinamente pierde terreno, los llamados streamers y casters se vuelven populares.
Los clubes ya no surgen de un barrio con tradición. Ahora pueden nacer de una serie de Netflix, tal como es el caso del Club de Cuervos, y además vender la misma cantidad de camisetas como si se tratara de un equipo de la Liga MX.




