Ciudad de México., 26 de marzo del 2026. –
La organización Greenpeace respondió a las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, y advirtió que hasta el momento no se ha identificado al responsable directo por parte del gobierno.
La agrupación ambientalista subrayó que corresponde a las autoridades informar de manera oportuna, así como supervisar, regular y reparar los daños ocasionados a los ecosistemas marinos y costeros.
Greenpeace detalló que el pasado 23 de marzo difundió información recabada por comunidades afectadas en las costas del Golfo, donde se reportan daños a lo largo de 630 kilómetros de litoral. Estos datos fueron incluidos en un mapa interactivo sobre las zonas impactadas en Veracruz y Tabasco.
Asimismo, explicó que una imagen retomada por el medio El Independiente fue compartida en sus redes sociales únicamente como material ilustrativo, aclarando que no se trataba de un mapa satelital ni de elaboración propia.
Un día después, la presidenta Sheinbaum descalificó dicha imagen al asegurar que es falsa y carece de sustento científico, además de señalar que no refleja la situación real en el Golfo de México.

En respuesta, la organización indicó que el 25 de marzo publicó nueva información respaldada por más de 30 organizaciones, que incluye imágenes satelitales captadas entre el 11 y el 17 de febrero. Estas evidencian, según Greenpeace, un conocimiento temprano del derrame y una contención insuficiente por parte de las autoridades, además de opacidad en el manejo del caso.
De acuerdo con estos datos, el derrame alcanzó una extensión de aproximadamente 50 kilómetros cuadrados frente a las costas de Campeche. Las imágenes, precisó, provienen de los satélites Sentinel-1 y Sentinel-2 de la Agencia Espacial Europea y son de acceso público.
La organización hizo un llamado a las autoridades a no desacreditar el trabajo de las comunidades y de la sociedad civil que han denunciado los impactos ambientales y sociales del derrame.
También insistió en la necesidad de identificar al responsable y de implementar protocolos efectivos para prevenir, atender y mitigar riesgos derivados de la actividad petrolera.
Finalmente, Greenpeace señaló que este tipo de incidentes refleja los riesgos de la industria de los combustibles fósiles y reiteró su exigencia de avanzar hacia un modelo energético basado en fuentes renovables, más seguro para las personas y el medio ambiente.




