Irapuato, Gto., 12 de enero del 2025. –
Mientras dentro del Hospital General de Irapuato se libra la batalla por la salud, afuera la lucha es contra el frío, la intemperie y el olvido. La zona de espera en las inmediaciones del nosocomio se ha convertido en un espacio hostil para decenas de familiares que, día y noche, permanecen ahí a la espera de noticias de sus seres queridos.
Personas locales y foráneas duermen como pueden, muchas veces en el suelo, expuestas a los climas extremos y sin condiciones mínimas de dignidad. Aunque reconocen que contar con un espacio para permanecer cerca del hospital es necesario, coinciden en que las condiciones actuales son insuficientes y, en ocasiones, inhumanas.
El problema no es solo el frío. Los familiares denuncian que el área se mantiene a la intemperie y que, en repetidas ocasiones, el personal de limpieza moja el piso durante la noche, dejándolos sin posibilidad de recostarse o descansar.
“Eran las nueve de la noche cuando ya estábamos con nuestras casitas para dormir, y nos levantaron a todos en medio del frío para lavar el piso. Lo mojaron todo y ya no pudimos descansar”, relató una de las personas afectadas.

La inconformidad no es contra el orden o la limpieza, sino contra la falta de sensibilidad. “Está bien que limpien, pero más temprano. También necesitamos apoyo, porque hayFamiliares de pacientes resisten frío y abandono afuera del Hospital General de Irapuato
indigentes con nosotros y nosotros solo venimos por nuestros familiares enfermos”, señaló otra persona en espera.
Las bajas temperaturas agravan la situación. Quienes pasan la noche afuera piden un refugio temporal o un espacio cerrado que los proteja del frío. “Ahorita sí necesitamos un lugar calientito, el frío es mucho y hay gente que ni cobijas trae”, expresaron.
A esto se suma la falta de servicios básicos. Los baños no son gratuitos, lo que representa otro golpe para familias que ya enfrentan gastos médicos. “Uno tiene que pagar para entrar al baño y muchas veces no tenemos ni para un refresco. Viene gente de fuera, tenemos que cuidar nuestras cosas, o hay quienes ni siquiera traen pertenencias”, reclamó una ciudadana.




