Ciudad de México. 15 de julio del 2025. –
La presidenta Claudia Sheinbaum fijó postura este lunes frente al arancel del 17 % impuesto por Estados Unidos a las importaciones de tomate mexicano. Afirmó que la medida es “injusta” y sostuvo que, pese al aumento de costos, el jitomate seguirá exportándose porque “no tiene sustituto” en el mercado norteamericano.
En conferencia de prensa, Sheinbaum adelantó que su gobierno trabaja en un plan de apoyo a los productores nacionales y mantiene abiertas las negociaciones con autoridades estadounidenses con la meta de revertir el arancel antes del 1 de agosto, fecha límite para que se determine si la cuota se mantiene o incluso aumenta hasta un 30 %.
“Estamos hablando de un producto que representa el 90 % de la oferta de tomate fresco en Estados Unidos. No hay otro país que tenga esa capacidad. Por eso va a seguir exportándose”, declaró la mandataria federal.
El nuevo arancel fue aprobado en junio por el Departamento de Comercio de EE. UU. tras acusaciones de dumping por parte de productores de Florida. Con ello, se reactiva una disputa comercial que se remonta a 2019 y que ha sido motivo de fricción constante en el marco del Tratado México–Estados Unidos–Canadá (TMEC).
México exporta anualmente alrededor de 4 mil 300 millones de libras de tomate a EE. UU., lo que representa una derrama de más de 2 mil 800 millones de dólares al año. Productores nacionales han advertido que este impuesto podría desincentivar la producción y encarecer el precio al consumidor estadounidense hasta en un 10 %.




