GUILLERMO HERMOSO A HOMBROS EN LA CORRIDA DE LEÓN
Texto y fotos: Juan José López Luna
Con poco más de tres cuartos de entrada y ambiente cálido y festivo, se dio la tercera corrida del seril taurino en la plaza “La Luz” con motivo de los 450 años de fundada la ciudad leonesa, el cartel no era de los grandes pero la gante esperaba que tanto Guillermo Hermoso de Mendoza como “El Payo y Sergio Flores pudieran hacerlos disfrutar del arte del toreo con los 6 toros de la otrora ganadería de Xajay, pero justamente por el juego complicado y la falta de raza del enierro aparte de lo disparejo, poco pudieron hacer y solamente el rejoneador español cortó 2 orejas, más por el entusiasmo que por la faena, mientras los toreros de a pie perdieron al menos 1 oreja cada uno por sus fallos con la espada, aún así 2 toros fueron premiados con arrastre lento.
Sería tedioso narrar por separado la labor de cada uno de los toreros, así que generalizaremos lo sucedido en la plaza de León; Abrió la tarde el joven torero a caballo Guillermo Hermoso, el cual ha heredado a su corta edad todo el arte, valor y técnica de su padre Pablo Hermoso de Mendoza, provocando la emoción en los tendidos al parar con sus cuacos a su primer toro, siguiendo luego con alardes de torería y utilizando la grupa como capote o muleta, dejando que los pitones rozaran las ancas y la cola de sus educados caballos, vinieron los rejones de castigo y las banderillas al quiero en unos terrenos muy cortos y hasta comprometidos, lo que la gente jaleó con fuerte olés y aplausos por la exposición, por desgracia pinchó 2 veces y todo quedó en salida al tercio. Con su segundo que tuvo salida espectacular y unas cuantas embestidas con alegría, pronto se aquerenció en el tercio y tablas, dificultando al rejoneador la puesta de rejones de castigo y banderillas, obligándolo a que las pusiera por dentro con el riego de una cogida a sus caballos, pero la temprana experiencia de Guillermo lo llevó a lograrlo con mucha exposición y hasta se dio el lujo de poner un par a dos manos para luego dejar un rejonazo que hizo rodar como pelota al astado y la gente emocionada pidió las orejas para premiarlo.
OCTAVIO GARCÍA “El Payo salió al ruedo con el ánimo de triunfar y refrendar sus buenas actuaciones en plazas españolas el año pasado, por lo que a su primero lo recibió con varias verónicas de muy buena factura que la gente le jaleó con fuertes olés, una media y ya con la muleta en los tercios se dio a ligar tandas de derechazos con su torería característica aunque con algunos pases no muy limpios pues el astado tenía genio y por lo mismo enganchaba la tela, después vinieron naturales de buena factura y el toro comenzó a rajarse y desarrollar más sentido lléndose a las tablas y ahí pegó el diestro otros tantos pases con exposición, pero cuando ya tenía ganada la oreja se dio a pinchar y se retiró entre palmas y pitos. Con su segundo Octavio quiso agradar al público y volvió a torear con el capote toreramente, sinembargo al tomar la muleta el toro se fue a las tablas y con medias embestidas puso a sudar al diestro y estuvo a punto de prenderlo en 2 ocasiones, pases aislados sin mucha estética y arte solamente, de nuevo falló con la espada “El Payo”. Iba a regalar un toro, pero al parecer no le gustaron los reservas y se tapó.
SERGIO FLORES, mostró en el ruedo leonés que ha madurado y se está convirtiendo en un torero poderoso y de arte, pues a su primero que salió con algo de guasa y sentido lo comenzó a someter desde el capote para más tarde con la muleta pegarle unos doblones muy toreros y efectivos, ya en los tercios pudo el torero tlaxcalteca ligar tandas de derechazos y naturales que gustaron a la concurrencia y le fueron jaleados con fuerza, pero poco a poco el astado se vió podido y se metió a las tablas, hasta allá fue el diestro para seguir toreando al son de la música, la gente ya preparaba los pañuelos cuando montó la espada, pero se puso a pinchar y todo quedó en palmas y pitos. Con su segundo Flores volvió a mostrar su conocimiento del toro y más que torearlo lo lidió pues tenía sentido el burel y agarrado al piso, luego al sentirse dominado en cada pase se iba suelta y así dio varias vueltas al ruedo completas, la gente comenzó a desesperarse por el mal comportamiento del toro y pidió que lo despacharan mejor, cosa que hizo Sergio y lo despidieron con palmas.























