Andrés Ortiz
Irapuato, Gto., 28 de noviembre de 2028. –
La Gran Final de la Liga Expansión MX está definida, y antes del partido de ida en el Estadio Sergio León Chávez, los directores técnicos Daniel “Bora” Alcántar (Club Irapuato) y Chima Ruiz (Jaiba Brava de Tampico) ofrecieron una rueda de prensa marcada por el respeto mutuo, el análisis táctico y un fuerte mensaje en defensa del entrenador mexicano.
Dos plazas que claman por Primera División
Ambos coincidieron en que esta final no solo enfrenta a dos equipos, sino a dos ciudades con historia y méritos suficientes para competir en el máximo circuito: Irapuato y Tampico.
Chima Ruiz anticipó que serán «180 minutos en los que hay que estar bien concentrados, controlar bien las emociones», reconociendo la calidad futbolística del Irapuato y el empuje de su afición.
Daniel Alcántar respondió con la misma cortesía futbolera: «es el que pestañee un poquito el que va a perder la final». Enfatizó que la clave será brindar un espectáculo atractivo y que este duelo sirva para que “la gente de ahí arriba” note que ambas plazas merecen regresar a Primera División.
“Hay que seguir picando piedra”: respaldo al técnico mexicano
El momento más emotivo llegó cuando ambos entrenadores hicieron un llamado a valorar el trabajo del técnico nacional en un escenario donde el ascenso y descenso siguen congelados.
Alcántar fue contundente: “Tenemos una ilusión y una hambre de estar en Primera División… Hay que tenerle confianza a los entrenadores mexicanos”.
Chima Ruiz respaldó esa visión, señalando que su labor —y la de colegas como Alcántar— es la única manera de impulsar el regreso del ascenso: “Es lo que nos toca hacer lo mejor posible para que sea un llamado”.
El colectivo por encima de las individualidades
Sobre la posibilidad de que la final se defina por figuras o penales, ambos técnicos coincidieron: la fuerza está en el equipo.
Ruiz destacó que el invicto de Tampico se debe al trabajo de 28 jugadores, no solo a nombres como Campa.
Alcántar mencionó la importancia de elementos como el “Gansito” y Benjamín, recordando que “dependemos de todos… trabajamos todos y estamos arriba del barco”. Prometió un fútbol alegre y ofensivo, pero equilibrado.
La final está lista. Dos equipos, dos aficiones históricas y dos técnicos que creen profundamente en su trabajo… y en el futuro del futbol mexicano.




