El Masters 1000 de Montecarlo arrancó con dominio absoluto de sus principales figuras, luego de que Carlos Alcaraz y Jannik Sinner superaran sin complicaciones su primer compromiso, avanzando a la tercera ronda y confirmándose como los grandes favoritos al título.
El tenista español tuvo un debut sólido sobre la arcilla al imponerse en sets corridos al argentino Sebastián Báez por 6-1 y 6-3, mostrando superioridad desde el arranque del encuentro.
Alcaraz dominó con claridad, logrando cinco quiebres de servicio ante un rival que nunca encontró la forma de hacer daño con su saque, reflejando la diferencia de nivel en la cancha.
Tras el partido, el número uno del mundo destacó sus sensaciones en el regreso a la tierra batida:
“Fue genial. Echaba de menos la tierra batida, así que estoy muy contento de poder jugar de nuevo en esta superficie. Mejor aún, como lo hice. Creo que jugué de maravilla y fue un gran comienzo para el torneo. Me sorprendí a mí mismo. El primer partido de cada torneo nunca es fácil. Siempre es complicado con todo lo que tienes en mente”, declaró.
Por su parte, Sinner también cumplió con las expectativas en su debut, avanzando sin mayores contratiempos y dejando claro que será uno de los rivales a vencer en el torneo monegasco.
Ambos tenistas continúan firmes en su camino, en un certamen donde parten como los principales contendientes para levantar el trofeo en la prestigiosa gira sobre arcilla.



