San Bernardino, California, 2 de octubre de 2026.
Minerva Terrones Domínguez, una migrante mexicana de 54 años, regresó a su hogar en California después de permanecer más de dos meses bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). Al volver, se encontró con que su hijo menor, Samuel, de 21 años, había muerto durante su ausencia.
Terrones, originaria de Guerrero y madre de siete hijos, fue detenida el 29 de junio en San Bernardino cuando se dirigía a comprar material para su negocio de venta de tamales. Según su testimonio, un agente del ICE se acercó para mostrarle la fotografía de una persona a la que buscaban y que, de acuerdo con el relato, tenía parecido con ella.
Tras reconocer que no contaba con estatus migratorio legal, fue enviada al centro de detención de Adelanto mientras se desarrollaba su proceso migratorio.
Samuel padecía depresión desde hacía varios años y permaneció en casa mientras su madre se encontraba detenida.
El 12 de agosto, autoridades acudieron a un cruce ferroviario tras recibir un reporte de emergencia. El joven fue encontrado sin vida y dejó una nota en la que expresó su sufrimiento por la ausencia de su madre.
Terrones señaló a EFE que considera que la detención de ICE influyó en la situación de su hijo y expresó su dolor por no haber podido estar con él durante sus últimos días.
Arturo Burga, abogado de Terrones, afirmó que la detención fue ilegal porque, según su versión, los agentes no presentaron una orden de arresto a nombre de la mujer.
Un tribunal federal ordenó posteriormente su liberación. Terrones salió de custodia el 31 de agosto, 20 días después del fallecimiento de Samuel.
El abogado también argumentó que Terrones llevaba más de tres décadas viviendo en Estados Unidos, no tenía antecedentes penales y que su hijo, ciudadano estadounidense, dependía de sus cuidados.
La familia busca ahora permanecer en Estados Unidos y continuar con los procedimientos migratorios correspondientes.
El caso ha generado cuestionamientos sobre las consecuencias familiares de las detenciones migratorias, mientras que las afirmaciones sobre la responsabilidad del ICE en la muerte del joven corresponden a señalamientos de la familia y su representación legal.





