Lunes de 21 de septiembre del 2026
Editorial
Al iniciar el mes de noviembre de 2022, el principal ejecutivo de Twitter, Jack Dorsey, anunció suprimir la propaganda política. Fue una decisión audaz y retadora, porque corregiría el rumbo perdido de las redes sociales. La influencia creciente de la tecnología, ya invadía todos los espacios de la vida. Su uso en negocios, seguridad, salud, educación, política y demás, era ya potente y penetraba a todos los rincones.
Las noticias falsas desorientaron y se usaron para generar corrientes de opinión pública, con alcances impredecibles. Nadie confirma nada. Peor aún, la función social de medios masivos y periodistas, se permutó por el lucro. La propaganda política se disfrazó de noticia y opinión. El precio: Engaño generalizado y pérdida de credibilidad. Ahora, la ficción se ha convertido en la realidad.
Lic. Felipe Canchola González
Director General





