Irapuato, Gto., 14 de agosto de 2026.-
La Guardia Nacional realizó en Irapuato una Ceremonia de Guardia Honoraria en reconocimiento a Ashley Yumara Pérez, una niña de 11 años que enfrenta un proceso de tratamiento contra el cáncer y cuyo sueño era conocer de cerca a la institución y formar parte de sus actividades.
El acto fue organizado por la Coordinación Estatal Guanajuato de la Guardia Nacional, como parte de un programa de proximidad social que busca reconocer la valentía de niñas, niños y jóvenes que atraviesan situaciones difíciles, particularmente enfermedades o circunstancias que representan un reto para ellos y sus familias.
El teniente coronel de la Guardia Nacional, Humberto Sosa Pliego, segundo comandante de la 14 Coordinación de Unidad en Irapuato, explicó que este programa se desarrolla en diferentes puntos de la República Mexicana y tiene como propósito reconocer públicamente el esfuerzo y fortaleza de quienes enfrentan condiciones adversas.
Señaló que, además de reconocer a los menores, estas actividades permiten fortalecer el acercamiento entre la institución y la sociedad, al refrendar valores como el respeto, la solidaridad, la disciplina y el servicio.
“Este programa es para reconocer la lucha que hacen estos muchachos, los niños y jóvenes, para enfrentar situaciones difíciles”, explicó el mando de la Guardia Nacional.
Sosa Pliego detalló que la institución mantiene contacto con el Centro de Rehabilitación e Inclusión Infantil Teletón (CRIT) para identificar casos que puedan ser considerados dentro de este programa. Sin embargo, también pueden recibir solicitudes directamente por parte de familiares.
En el caso de Ashley, explicó, fue un familiar quien se acercó a la Guardia Nacional después de conocer este tipo de ceremonias a través de redes sociales y planteó la posibilidad de cumplir uno de los sueños de la menor.
La madre de Ashley, Sofía Maite, relató que el proceso comenzó en febrero de 2025, cuando su hija fue atropellada por una motocicleta.
Aunque inicialmente no presentaba síntomas relacionados con una enfermedad grave, durante los estudios médicos realizados después del accidente se detectó un tumor, por lo que fue trasladada para recibir atención especializada en León.
La menor fue sometida a una intervención quirúrgica en la que le retiraron un tumor de aproximadamente 15 centímetros. Posteriormente, los estudios determinaron que se trataba de un tumor maligno, por lo que comenzó un largo proceso de tratamiento.
De acuerdo con su madre, Ashley fue diagnosticada con un sarcoma de Ewing, un tipo de cáncer que puede afectar los huesos y que, en su caso, requirió atención médica especializada y diferentes procedimientos.
La menor fue atendida en hospitales de León, donde fue sometida a cirugía y posteriormente inició tratamientos de quimioterapia y radioterapia.
Su madre explicó que el proceso ha tenido momentos difíciles y altibajos, pero Ashley continúa enfrentándolo con fortaleza.
En medio de este proceso, Ashley manifestó a su familia uno de sus mayores deseos: conocer y formar parte de la Guardia Nacional.
“Mi niña, en una ocasión, me dijo que su sueño era ser de la Guardia”, relató su madre.
Por ello, cuando surgió la posibilidad de realizar la ceremonia, la familia aceptó y llevó a Ashley a participar en esta actividad especial.
La Guardia Nacional destacó que el objetivo de este tipo de encuentros no solamente es realizar un reconocimiento simbólico, sino transmitir a las niñas, niños y jóvenes valores relacionados con la institución y mostrarles que cuentan con espacios de apoyo y cercanía.
El teniente coronel Humberto Sosa Pliego señaló que la institución busca que los menores que participan en estas ceremonias se lleven un mensaje de fortaleza, valores y perseverancia, así como una imagen de la Guardia Nacional basada en el trabajo y el servicio a la sociedad.
Para la familia de Ashley, la ceremonia representó además la oportunidad de cumplir un sueño en medio de una etapa complicada.
Su madre agradeció a quienes hicieron posible el encuentro y destacó el significado que tuvo para su hija poder acercarse a la institución que admira.
Ashley, originaria de Irapuato y vecina de la colonia Constitución de Apatzingán, continúa con su proceso de atención médica, mientras su familia mantiene la esperanza y el acompañamiento durante su recuperación.





