Celaya, Gto., 28 de julio del 2026. –
Familiares, amigos y habitantes de Celaya dieron este lunes el último adiós a José Luis, conocido cariñosamente como “Pepito”, el niño de cinco años que perdió la vida tras la explosión de un artefacto explosivo de fabricación casera en un fraccionamiento privado.
La misa de cuerpo presente se celebró al mediodía en el templo de San Francisco, donde decenas de personas acudieron vestidas con ropa clara y portando globos blancos en señal de despedida.
Durante la ceremonia religiosa, además de las lágrimas y muestras de dolor, los asistentes despidieron al menor con aplausos y porras. Su padre lo recordó como un niño lleno de energía y aseguró que ahora “es una gran estrella que brillará por siempre”, al describirlo como un verdadero angelito.

Los hechos ocurrieron el pasado 23 de julio en el área común del fraccionamiento Privada del Real, donde José Luis y otro menor localizaron un artefacto explosivo. Al manipularlo, el dispositivo detonó y causó heridas de gravedad al pequeño, quien fue trasladado a un hospital, donde posteriormente falleció. El segundo menor sufrió lesiones leves.
La Fiscalía General del Estado de Guanajuato confirmó que el objeto era un artefacto explosivo de fabricación casera y mantiene abierta la investigación para determinar cómo llegó hasta el lugar donde fue encontrado y deslindar responsabilidades.




