Andrés Ortiz
Irapuato, Gto., 29 de junio del 2026. –
El miedo ha comenzado a silenciar las fiestas patronales en comunidades rurales de Guanajuato. El obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, reveló que organizadores de celebraciones han recibido amenazas que los han orillado a suspender bailes, música, juegos mecánicos y castillos, vaciando de actividades populares festividades que por años han reunido a familias enteras.
El prelado precisó que la problemática se concentra principalmente en los eventos realizados fuera de los templos, espacios donde suele congregarse mayor número de personas.
Aunque las ceremonias religiosas continúan celebrándose, son los actos de entretenimiento los que han sido cancelados ante el temor de los comités organizadores.
Díaz Díaz aclaró que las amenazas no siempre se concretan, pero el solo hecho de recibirlas genera un clima de incertidumbre que paraliza la organización. Ante ello, la Iglesia católica ha reiterado su solicitud de respaldo a las autoridades municipales y estatales para garantizar seguridad durante estas festividades, ya que la institución no cuenta con un esquema propio de protección.
El obispo subrayó que el interés de la Iglesia se centra en fortalecer el sentido religioso de las fiestas y no en organizar eventos de entretenimiento. Sin embargo, reconoció que la cancelación de estas actividades populares representa una pérdida significativa para las comunidades.
Díaz Díaz expresó preocupación por el impacto que el clima de inseguridad tiene sobre tradiciones profundamente arraigadas, al considerar que las fiestas patronales son espacios de fe, convivencia y cohesión social que no deberían verse interrumpidos por la violencia.





