Para vivir mejor.
Gabriel Espinoza Muñoz
A finales del siglo XIX, cuando la máquina de escribir comenzó a masificarse en las oficinas y escuelas de Europa, se desató un pánico generalizado entre los educadores de la época. Muchos directores de escuela y padres de familia pusieron el grito en el cielo, asegurando que «la juventud perdería la capacidad de pensar», que «la caligrafía (que reflejaba el alma de la persona) moriría» y que «los niños se volverían perezosos al no tener que moldear cada letra con su propia mano».
Un viejo maestro de gramática en Lyon, Francia, escuchaba las quejas de los padres en una reunión. Con mucha calma, sacó de su bolsillo una bellísima carta de amor que él mismo había escrito a mano años atrás, y luego sacó un texto oficial impreso por una máquina de escribir. Miró a los padres y les dijo:
«Están preocupados por el mecanismo de la máquina, pensando que ella dictará las palabras. Pero olvídense del metal. La máquina de escribir puede poner las letras más rápidas y alineadas que mi pluma, pero jamás tendrá la capacidad de sentir el amor que dictó esta carta escrita a mano. El peligro no es la máquina; el peligro es que dejemos de educar el corazón del escritor. Si el niño tiene el alma vacía, lo mismo da que escriba con pluma de ganso o con teclas de hierro: solo producirá palabras vacías».
A través de los años, asumo que he sido un convencido de los temas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), los entiendo como ventanas de oportunidad que alumnos, maestros y padres de familia deben aprovechar.
Recuerdo algún día que el contador y expresidente municipal de Irapuato, Gerardo Padilla, en una entrevista me preguntaba sobre la irrupción de la robótica en la industria y si debíamos temer a su impacto; yo le comentaba que la robótica tarde o tempano iba a llegar sin preguntar, y que lo mejor era que nuestros alumnos estuvieran listos para convivir con esa nueva realidad. Hoy la robótica ya está aquí…
Recuerdo otro momento donde platicando con excelentes amigos maestros nos preguntábamos si los concursos que se impulsaban en aquel momento donde se invitaba a los jovencitos de secundaría a entrar a tik tok y hacer sus propios videos era el mejor camino para acercar a nuestros hijos y alumnos al uso de la tecnología; coincidíamos que si se hacía sin una preparación ética previa podíamos correr el riesgo de abrir una ventana para que accedieran a contenidos no apropiados y que lo que era tal vez una buena intención nos podría llevar a perder a nuestros jóvenes.
Debemos ser conscientes de la preocupación que genera la irrupción de nuevas tendencias tecnológicas, hoy este es el caso de la Inteligencia Artificial (IA). La inteligencia artificial ya está aquí, y como normalmente pasa, nuestros hijos o alumnos la conocen, a veces, más que nosotros.
Ahora ¿Cómo prepararnos como padres o maestros ante la llegada de la Inteligencia Artificial y su impacto en nuestros hijos?
Prepararnos como padres ante la era de la Inteligencia Artificial no requiere que nos convirtamos en ingenieros en sistemas o programadores, pero si es importante tomar decisiones para entrarle al tema. Aqui algunas sugerencias.
La propuesta es básicamente trabajar desde la familia para que la llegada de la IA nos encuentre y encuentre a nuestros hijos preparados en la parte de responsabilidad y en la parte ética.
Tal es el nivel de preocupación que el 25 de mayo el Papa León XIV presenta la encíclica titulada “Magnifica Humanitas” (La magnífica humanidad): sobre la preservación de la persona humana en la era de la inteligencia artificial. Junto al Papa León XIV participará Christopher Olah, cofundador de Anthropic y una de las figuras más influyentes en el desarrollo de Claude, uno de los sistemas de Inteligencia Artificial más avanzados de la actualidad.
Me puse a buscar información, con la ayuda de la Inteligencia Artificial, para conocer lo que se sabe de la encíclica y pudimos encontrar alguna información preliminar.
Esta encíclica aborda de manera directa el impacto, los desafíos éticos y los riesgos que la Inteligencia Artificial (IA) y las tecnologías automatizadas representan para la esencia misma del ser humano, el empleo y la justicia social.
El Papa firmó esta encíclica en coincidencia con el 135º aniversario de Rerum novarum (1891) de León XIII. Así como aquella encíclica histórica respondió a las injusticias de la Revolución Industrial y defendió a los obreros, Magnifica humanitas busca ser la respuesta a la «Revolución Digital».
La encíclica impacta directamente en cómo nos comunicamos en el hogar. El documento es un llamado a blindar el espacio familiar como un espacio para la empatía, el afecto genuino y la socialización humana.
Para los padres de familia y maestros, Magnifica humanitasse convertirá en una guía formativa
Los padres encontrarán herramientas conceptuales para enseñar a sus hijos a distinguir entre lo real y lo simulado. Los acercará a la tarea de formar a los hijos no solo como «usuarios» de tecnología, sino como evaluadores éticos de la misma.
El Papa León XIV da en el clavo con Magnifica humanitas: el verdadero reto no es técnico, sino humano y ético. La Inteligencia Artificial es excelente procesando datos, pero es incapaz de transmitir virtudes, empatía o templanza; esa sigue siendo una tarea exclusiva del hogar.
Mas allá de cualquier credo religioso, considero que es un documento que bien conviene conocerlo todos aquellos que tenemos la responsabilidad de trabajar con nuestros niños y jóvenes.
León XIV no es cualquier persona, experto en matemáticas, experto en derecho, experto en Teología pero sobre todo líder religioso de más de 1,400 millones de católicos en el mundo y líder de la iglesia católica, institución de mas de 2000 años.
La historia humana se repite. Hoy el temor ya no es la máquina de escribir, sino el algoritmo que redacta, dibuja y simula conversar. Pero la lección del viejo maestro sigue intacta: La Inteligencia Artificial es solo una herramienta de velocidad y automatización; el contenido, el propósito, el juicio ético y el amor detrás de cada acción humana solo pueden provenir de una persona.
Y como lo platicábamos en aquella entrevista con el Contador Padilla, la Inteligencia Artificial ya esté entre nosotros y lo mejor será que estemos listos para convivir con esa nueva realidad y aprovecharla para acompañar a nuestros hijos y alumnos.
Hoy la Inteligencia Artificial ya está aquí…
Gracias por leerme y nos vemos en la próxima entrega.






