Salamanca.- A algunos comerciantes del mercado Tomasa Esteves no les basta con ampliar sus puestos, sino que amenazan y agreden a quienes obstaculizan el espacio público donde se instalan.
El gobierno municipal se habría comprometido a verificar los espacios que usan irregularmente comerciantes alrededor del mercado Tomasa Esteves, compromiso que locatarios de ese centro de abastos popular agradecieron, pero pasado el tiempo no hubo alguna acción.
“Si alguien se atreve a reclamar que están estorbando a los clientes, de inmediato se molestan y no importa quién sea, ya agreden, amenazan y por tu propia mano quitan bicicletas, motos o camionetas que obstaculizan a quienes van a instalar su puesto“, dijo uno de los locatarios, quien remarcó que difundir su identidad le ocasionaría agresiones de integrantes del gremio comercial.
“El miércoles, en la esquina de Matamoros con 5 de Mayo, un motociclista adulto mayor se estacionó, pero llegó el vendedor que apenas iba a instalar su puesto y exigió que el hombre quitara la moto: “O la quito yo”. El motociclista rechazó la petición y advirtió que si movía la motocicleta por su propio “derecho”, pediría la intervención de la policía“.
“Retando al adulto mayor, el gandalla comerciante movió la moto, causó daños al candado y colocó unos diablitos en lo que el vendedor considera que es su espacio privado, pero ese lugar ya no es un puesto sino calle”, puntualizaron los locatarios.
A ese reporte se suman otros en los que los comerciantes de alrededor del mercado Tomasa Esteves dominan con sus propias reglas, mientras que los reglamentos de comercio, vialidad y seguridad, así como la misma autoridad municipal, “no son nada”, dejando indefensos a los ciudadanos.





