Irapuato, Gto., 11 de mayo del 2026. –
Mientras gran parte del país celebra el Día de las Madres, miles de mujeres en Guanajuato viven una realidad marcada por dobles y hasta triples jornadas laborales, donde el trabajo remunerado se combina con las tareas domésticas y de cuidado que siguen recayendo principalmente en ellas.
El caso de Gloria, una mujer de 37 años originaria del municipio de Guanajuato, refleja esa realidad cotidiana. Su día comienza desde las 5 de la mañana preparando alimentos y organizando las actividades de sus tres hijos, antes de salir a cumplir con una jornada laboral de ocho horas en servicios de limpieza. Al regresar a casa, continúa con labores domésticas y de cuidado hasta altas horas de la noche.
“Cuidar a los hijos no tendría que ser responsabilidad únicamente de las mujeres. La maternidad y la paternidad deben compartirse”, expresó.
De acuerdo con cifras del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) correspondientes a 2025, las mujeres mexicanas todavía dedican alrededor de 60% más tiempo al trabajo no remunerado que los hombres, pese a que la brecha ha mostrado una ligera reducción en los últimos años. Esta situación limita sus oportunidades laborales, educativas y hasta de descanso.
Ante este panorama, la secretaria de las Mujeres en Guanajuato, Itzel Balderas, señaló que aún persisten patrones culturales que colocan las labores de cuidado casi exclusivamente sobre las mujeres.
Indicó que avanzar hacia una igualdad sustantiva implica que gobiernos, empresas, familias y sociedad compartan responsabilidades para evitar que las mujeres enfrenten obstáculos en su desarrollo económico y personal.
Como parte de las acciones impulsadas en la entidad, el Gobierno estatal trabaja en estrategias enfocadas en redistribuir las tareas de cuidado y generar condiciones laborales más equitativas. Entre ellas destacan talleres de crianza positiva coordinados con el DIF Estatal y la promoción de centros de trabajo con perspectiva de género mediante la certificación en igualdad laboral.
Estas medidas contemplan acciones como licencias de paternidad más amplias, espacios de lactancia y esquemas de flexibilidad laboral que permitan una mejor conciliación entre la vida personal y profesional.




