Andrés Ortiz
León, Gto., 31 de marzo del 2026. –
Con apenas 30 semanas de gestación y un peso de un kilogramo, Leonardo Darío llegó al mundo en condiciones críticas, enfrentando incluso un paro cardiorrespiratorio al nacer en el Hospital Materno Infantil de León.
Durante meses, su evolución estuvo marcada por la incertidumbre y la atención médica especializada, en una lucha constante por sobrevivir.
Sin embargo, su historia tomó otro rumbo.
La fortaleza de su madre, el trabajo del personal médico y el acompañamiento del sistema de salud estatal permitieron que Leonardo saliera adelante, desafiando los pronósticos iniciales.
Hoy, con 1 año y 10 meses de edad, el pequeño continúa su proceso de rehabilitación, acudiendo a terapias y mostrando avances significativos en su desarrollo.
Su caso se ha convertido en un ejemplo de resiliencia y atención médica oportuna, donde cada vida representa una prioridad.



