Ciudad de México., 16 de enero del 2026. –
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que los operativos contra el crimen organizado en el país se realizan exclusivamente con elementos mexicanos, en respuesta a la presión del gobierno de Estados Unidos para permitir la participación de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en acciones contra el narcotráfico.
Durante su conferencia matutina de este viernes 16 de enero, realizada en el Estado de México, Sheinbaum señaló que su gobierno ha rechazado la presencia directa de agencias extranjeras o fuerzas militares estadounidenses en operativos en territorio nacional.
Indicó que la postura de México frente a Estados Unidos es fortalecer el intercambio de información e inteligencia, especialmente después de que el gobierno de Donald Trump declarara a los cárteles del narcotráfico como organizaciones terroristas.
La mandataria explicó que, como parte de la cooperación bilateral, las fuerzas de seguridad mexicanas solicitan en ocasiones equipo de vigilancia a Estados Unidos, siempre bajo condiciones específicas y sin participación operativa extranjera, una práctica —dijo— que se ha mantenido desde administraciones anteriores.
Entre el apoyo tecnológico se encuentran drones utilizados para ubicar cargamentos de precursores químicos empleados en la producción de drogas. No obstante, reconoció que estos dispositivos tienen limitaciones para detectar laboratorios de fentanilo, ya que suelen ubicarse en zonas urbanas.
Las declaraciones se dieron luego de que The New York Times informara que funcionarios estadounidenses han intensificado la presión sobre México para permitir que agentes de la CIA o fuerzas especiales acompañen a militares mexicanos en operativos contra el narcotráfico, particularmente en la destrucción de laboratorios de fentanilo.
Sheinbaum también se refirió a un comunicado del Departamento de Estado de Estados Unidos, emitido tras una llamada entre el secretario de Estado, Marco Rubio, y el canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente, en el que se exigieron resultados “concretos y verificables” en materia de seguridad fronteriza.
Al respecto, la presidenta pidió respeto mutuo y defendió el trabajo del Gabinete de Seguridad federal, encabezado por Omar García Harfuch. Subrayó que el combate al narcotráfico es una responsabilidad compartida y que Estados Unidos debe reforzar las acciones para reducir el consumo de drogas.
Finalmente, sostuvo que el problema del tráfico de drogas no puede resolverse únicamente del lado mexicano de la frontera y reiteró que la cooperación bilateral debe basarse en coordinación, confianza y respeto a la soberanía.




