Salamanca.- El rastro municipal dio dos sorpresas a ganaderos e introductores, luego de que el municipio cobró por primera vez la prueba de clembuterol y, al mismo tiempo, reanudó la matanza de animales tras varios días de suspensión.
A pesar de que desde el lunes el municipio, a través del rastro municipal, suspendió el servicio de matanza de reses por fallas en la maquinaria, este jueves los introductores se encontraron con que la autoridad reactivó el servicio, luego de que entre todos aportaron 54 mil pesos para cubrir los gastos de reparación.
Sin embargo, poco les duró el beneficio a los introductores, ya que el municipio incrementó el costo del servicio en 364 pesos por animal, al aplicar de manera automática el cobro de la prueba de clembuterol a cada res que ingrese al rastro.
Los introductores señalaron que no fueron notificados previamente por la autoridad municipal ni por el Ayuntamiento sobre este nuevo cargo, lo que generó inconformidad al tratarse de un aumento que impacta directamente en sus costos de operación.
La medida tomó por sorpresa a los ganaderos, quienes esperaban únicamente la reanudación del servicio tras la suspensión, sin contemplar un ajuste en las tarifas ni un cobro adicional obligatorio por pruebas sanitarias.




