Salamanca. – Debido a las lluvias, baja en temperatura ambiental y cambio de ruta, cientos de migrantes decidieron de quedarse en Salamanca para protegerse y descansar, pero además abarrotaron el albergue para migrantes ubicado a al menos 7 kilómetros del lugar donde se bajaron del convoy del ferrocarril.
Fue poco antes de las 23:00 horas del pasado miércoles, cuando vecinos de la calle Insurgentes, captaron los momentos en que comenzaron a llegar los primeros grupos de migrantes, quienes bajaron de los furgones de carga del tren que llegó de Celaya y que salió del sur del país con dirección a la frontera norte.
“Estamos muy mojados, hace frío y buscamos un lugar, aunque sea un hotel muy barato para pasar la noche”, dijo uno de los migrantes que era acompañado por cuatro hombres y dos mujeres, todos ellos jóvenes. Se dirigieron a un hotel considerado como “de paso” ubicado en la calle San Antonio (entre Zaragoza y Albino García).
Luego la mañana del jueves, llegaron más migrantes acompañados de niños y niñas, algunas personas les obsequiaron suéteres y sudaderas deportivas para proteger a los pequeños, los cuales juntos con sus papás, se cubrían de la lluvia con grandes bolsas negras usadas comúnmente para los desechos domésticos.
La noche del jueves, la casa del migrante de Salamanca San Carlos Borromeo, ubicada a unos 7 kilómetros de la estación del ferrocarril, en la calle Segunda Privada Moroleón de la colonia Constelación, se encontraba abarrotada, pues ya no había más cupo para migrantes y los responsables de atender a los visitantes, pedían apoyo a las autoridades.
Por la mañana de este viernes, la estación del ferrocarril, no presentaba saturación de migrantes, pues a la distancia se observó sólo un hombre que vigilaba sus pertenencias y esperaba de nueva cuenta subirse al convoy del ferrocarril.




